Buenas noches. ¿Qué tal están? ¿Se imaginan que cada uno de ustedes subiese aquí ahora mismo y me contase realmente “que tal está”?… “¿Pues yo acojonao con la hipoteca” “Pues yo estoy fatal de las cervicales y tengo que ver la tele con un espejo” “Pues yo muy bien, pero mi marido cada día está más tonto”… Sería terrible. Pero ustedes saben que yo no les digo “qué tal están” para que me lo cuenten… es una muletilla. Las personas no podemos vivir sin usar muletillas... Yo creo que es porque el cerebro es más lento que la lengua… O sea, que decimos algo así como “Voy a ponerme a hablar… para ver si mientras se me ocurre algo que decir”.
La primera muletilla que aprendemos es “mamá”. Y la utilizamos para todo: “Mamaaaaá leche” “Mamaaaá pipi” “Mamaaaá caca”. Llega un momento en que el que el niño ya sólo utiliza la coletilla… si te dice… “¡¡Mamá, mamá, mamá!!” … Eso es que se está cagando. Pero si dice… “Mamaaaá” ¡Eso es que ya... !
Y claro luego llegan al colegio y su muletilla principal es: “Que te cagas”. “Mi padre me ha comprado una Play-Station que te cagas” y también tienen otra que es “pos mi padre” … “Pos mi padre me ha comprado la Play-Station en la que salen todos los Pokemon”. “¡Pos mi padre es Pokemon y te va dar una paliza que te cagas!”
Lo que pasa es que llega una edad en que al niño le salen pelos en las piernas y se da cuenta que aunque quiera no puede seguir diciendo: “Mamaaá…” Y entonces empieza a decir: “tío”: “¿Qué pasa tío? ¿De que vas tío? ¿Cómo está tu tío, tío?
Y así vamos creciendo y creciendo… Y vamos almacenando cada vez más muletillas, hasta que llega un momento en que tenemos muletillas para cualquier situación. Por ejemplo, cuando estamos en grupo y de repente se acaba la conversación, mientras pensamos algo que decir empezamos:
¡Aaaaayseñor...! “Pues si...” “Aquí estamos”. “Pues eso...” “Pues estamos buenos”... Aquí un coletillero chistoso añadiría “Bueno estaba y se murió”... Y otro “Pues no estaría tan bueno...” “Es que no somos nadie” “Oye, pues el muerto al hoyo y el vivo al bollo” “Pues bueno” “Bueno estaba y se murió”. Y así hasta el infinito.
Porque las coletillas definen nuestra personalidad: “Dime qué coletilla usas y te diré quien eres”… Por ejemplo están los que se creen que los demás somos imbéciles: “Estábamos en su casa, ¿entiendes?, y él se quedó en pelotas, ¿entiendes?, e hicimos el amor, ¿entiendes?”… Pero bueno en qué fase de la conversación cree que me he perdido. Y luego están los inseguros que dicen… “Estábamos en su casa, ¿no?, y él se quedó en pelotas, ¿no?, e hicimos el amor, ¿no?”… Que aquí ya dan ganas de decirle… “¡Pues no lo sé, hija! Si tú tienes dudas… es que “no”, porque eso se nota ¿no?
Por la muletilla que usan también se reconoce a los pijos… Por la muletilla y porque parece que estén saliendo de la anestesia del dentista. La muletilla favorita del pijo es “para nada... te lo juro”: “¿Has visto a Pepota?” “Para nada”… “¿Te gusta el funky?” “Para nada”… “¿Vales para algo? “Para nada... te lo juro”.
De todos modos los reyes de la coletilla son los locutores de radio musical, que claro, como hablan tan deprisa no les da tiempo a pensar... Estos con cuatro coletillas y un reloj tienen el programa hecho: ¡Hey! Son las cuatro de la tarde, las tres en Canarias ¡guau! y en treinta minutos, llegaremos a las cuatro y media ¿No te parece increíble? ¡Hay que ver como pasa el tiempo!, ayer era sábado y mañana ya es lunes, o sea que tenemos el próximo fin de semana a la vuelta de la esquina… Y seguro que bailas música como ésta… Te dejo con ella cuando son las cuatro y dos minutos de la tarde...
Dentro de nada las cuatro y cinco...”. ¿Qué les pasa? ¿Van drogados?
Aunque los futbolistas tampoco se quedan cortos con las muletillas, y eso que estos no hablan deprisa… “Sí, la verdad es que... sí” “No, la verdad es que… no”. “Bueno, no sé, ¿no?” Y como los periodistas deportivos lo saben, se lo ponen fácil: “Quique, el partido bien aunque habéis empezado el segundo tiempo un poco más flojos y luego habéis remontado al final, parece que os quedan fuerzas suficientes para el partido del próximo domingo que es donde tenéis que poner toda la carne en el asador”. “Ahora que lo dices, sí, la verdad es que... sí”.
¡Qué obsesión con la verdad tienen los futbolistas! Aunque esto no es nuevo, lo de usar la verdad como coletilla viene ya de los Evangelios. Estaban todo el día… “En verdad en verdad te digo...”, lo que daba lugar a conversaciones del tipo: “En verdad en verdad te digo, Judas, que ¿qué tal estás?” “Pues en verdad en verdad te digo, Jesús, que por aquí, traicionándote un rato”.
Y luego están los políticos, que como no tienen nada que decir son los que más muletillas utilizan: “Puedo prometer y prometo” “Por consiguiente” “La Reina y yo, nos llena de orgullo y satisfacción”...
Algunos de tanto usarlas se les estropea el mecanismo. Como a Pujol “Forns forns frons... frons frons frons frons... Para Cataluña”... o Fraga, “Fongrrnsss fongrsss msrrrss... Cien mil gaiteiros”… Y el mejor es Aznar que consigue alargar los discursos doblando sus propias muletillas: “¡Somos una nación moderna!” “¡¡Una nación moderna!!” Que es para decirle “¡Ya te hemos entendido” “¡¡Te hemos entendido!!”…
Claro, así duran los discursos lo que duran, que les tienen que poner un himno para que se vayan. Con lo fácil que es despedirse a base de coletillas: “Hasta luego Lucas” “En fin Serafín” “Me piro vampiro”... O simplemente, buenas noches.
Resulta curioso, pero si Nostradamus dice "Marte y su cólera graznarán" de entrada no tenemos ni puta idea de que quiere decir ¿no? Pero te lo crees y dices ¿por qué? Porque Nostradamus impone, es un tío con prestigio. En cambio hay muchos profetas que los tíos, por no tener nombre en Latín, pues no los conoce ni Cristo y pasan desapercibidos, y yo creo que ha llegado el momento de anunciar quiénes son los grandes profetas de nuestro tiempo. Y señoras y señores, los grandes profetas de nuestro tiempo son Gabi, Fofó y Miliki. No, yo sé que de entrada cuesta, a ver, yo cuando lo descubrí también me quedé acojonado, digo hostia, esto es fuerte, pero es así.
Primera prueba: fueron los primeros que preconizaron el orgullo gay. Mucho antes que Boris ¿eh? Boris se apuntó al carro, lo hace de otra manera, pero ellos empezaron, y si no... Don Pepito y don José, Don Pepito y Don José eran gays. "Eran dos tipos requetefinos, eran dos tipos medio chiflaos, eran dos tipos casi divinos, eran dos tipos desbarataos..." vamos, eran dos locas, clarísimo, clarísimo... No, pero es que la canción seguía "y si se encuentran en una esquina..." Bueno, yo aquí lo dejé. Quien quiera que investigue por su cuenta. Te puedes encontrar cualquier cosa.
Después, predijeron perfectamente cuales serían las lacras de nuestra sociedad: "Cómo me pica la nariz! Cómo me pica la nariz!" Bueno, ¿por qué le pica la nariz a este tío? Yo no quiero decir nada, pero, hombre, estos sabían que más de un niño de trenta años se metía de bareta, vaya, está claro. Además es que la canción continuaba "ya no lo puedo resistir, cómo me pica la nariz!" Coño, que el tío tenía el mono! Hosti! Enganchadísimo estaba el pavo.
No, pero, es que, que grandes, que grandes eran Gabi, Fofó y Miliki, eh? Ellos ya hace 20 años predijeron perfectamente que los inmigrantes iban a tener problemas : "Un barquito de cáscara de nuez". Coño, esto es una patera! Descarao, pero es que ahí no se quedaba la cosa.
Los tíos continuaban... Explicaban perfectamente lo que les iban a decir los cabrones de las mafias a los inmigrantes para engañarles. Decían "Navegar sin temor en el mar es lo mejor, no hay razón de ponerse a temblar" Pues móntate tú, cabrón!
Y después, continuaban "Y si viene negra tempestad, a reír, a remar y a cantar". Remar, vas a remar tú con los cuernos. Hombre, es que es verdad. Yo os digo una cosa, si los políticos hubieran estao más atentos a los payasos mientras se comían la nocilla, coño, que no hubieran hecho la Ley de Extranjería! Está clarísimo!
Además, los payasos eran unos tíos que dijeron "Sabemos perfectamente cual va a ser el estado de España", el actual. Y empezaron a definirlo por el Congreso: "Había una vez un circo" Vamos! No hay mejor manera de definir el Congreso, eh? "Un circo, pleno de alegría y de ilusión", vaya que solo les faltó cantar: "España va bien... jodida con la vaca loca, el Tireless..." Y ya lo hubieran bordao. Entonces, lo bordan. Lo que pasa que, los tíos eran muy lúcidos, dicen "no, mira, sabes que? Lo de las vacas locas vamos a hacer un tema a parte, esto tendrá importancia, tendrá peso,... le dedicamos una canción, venga... por mis huevos" Y los tíos, ni cortos ni perezosos, uno se puso a escribir: "la gallina turuleca está loca de verdad" Vale, se equivocaron en el bicho, pero por poco, eh?
Estaba Milikito ahí con el cencerro "tolong tolong, tolong tolong,..." El tío como disimulando, sabes? Les iba diciendo, como queriendo decir... que es una vaca! que es una vaca! Lo que pasa que los otros ni puto caso. Claro, como el tío era nuevo...
Unos grandes genios, Gabi, Fofó y Miliki, unos fenómenos. Tampoco eran infalibles, porqué de vez en cuando la cagaban, como todo el mundo, macho. Para eso somos humanos. Con lo de la gallina turuleca no estuvieron muy finos, es verdad, pero vaya... "Yo conozco una vecina, que ha comprado una gallina que parece una sardina enlatá". Hostia macho! No ha nada que se parezca menos a una gallina,que una sardina enlatá! De entrada. A no ser, que los tíos fueran unos avanzaos y estuvieran hablando de clonación! Claro, y que la gallina fuera una cagada..."nos ha salido mal y tal" Esto también explicaría la cantidad de huevos que ponía la gallina la turuleca, porque estarán conmigo que eso no era normal, eh? Hombre, pa' huevos, los de la turuleca, macho! "Ha puesto 7, ha puesto 8, ha puesto 9" Y es que encima saltaba un capullo y decía "Déjala que ponga 10!" impresionante... Tú te preguntas: bueno, ¿esto qué es, una gallina o la fábrica huevos Kinder?
Es que lo de las predicciones, cuando una vez lo has hecho parece sencillo, pero es muy complicao, eh? Realmente, hay canciones que te encuentras que no sabes bien bién de que están tratando. Yo ahora estoy con una que, joder, ostras! No tiene cabeza! "Mi barba tiene tres pelos, tres pelos tiene mi barba! Si no tuviera tres pelos, ya no sería una barba!" Coño, ni con tres pelos tampoco macho, eso... una berruga como mucho!
Para barba, si tú quieres una barba, pues coño, el de izquierda unida, eso es una barba, hombre! Nadie sabe como se llama, pero tú dices: "el de la barba de izquierda unida" coño! No hay duda! Eso es una barba y no lo que tú tienes con tres pelos, jodío!
Yo, yo... ahora lo he dejao, lo he dejao, esto de la investigación porque... Sí, es que es muy duro, eh? Aquí con el cachondeo, pero esto es muy duro, eh? Ahora, me ha tocao la canción, la de... Susanita. Es que claro, vete tú a saber, vete tú a saber lo que quieren decir con eso de que "Susanita tiene un ratón, un ratón chiquitín", yo es que me he quedao acojonao y ya lo he dejao.
Voy a ir al grano: mi novia y yo lo hemos dejado. Bueno, lo ha dejado ella, pero como yo también estaba... Y ahora estoy otra vez en el mercado, libre como un taxi.
Es terrible volver a intentar ligar, ni te acuerdas de cómo se hacia. Te vas a una discoteca, te enciendes un cigarrito, te apoyas en la barra... Y a esperar a que vengan. Pero no vienen. Y a la primera tía que te hace caso, le preguntas:
- ¿Estudias o trabajas?
Y ella te contesta:
- Estudio, no te jode... ¿Qué te pongo?
Así es que como no pillas, te vas a tu casa, abres el cajón del pijama, ¿y qué te encuentras? ¡Una caja de condones a medias! Y te da un agobio: "¿Volveré a ponerme uno de estos alguna vez?" Y como te entra la nostalgia te lo pones... Y te dices: "¡Qué solitos nos hemos quedado!".
¡Tienes que hacer algo! Así es que tiras de agenda y empiezas. Por la A: Almudena, no, que habla mucho. Anabel, no, que fuma en pipa.
Astilleros del Cantábrico... ¡Huy, qué lejos!, quita, quita... Por la B: Banessa, ésta no, que no sabe ortografía. Belén... ¿Belén?
- ¿Belén? ¿Te acuerdas de mí? Soy Arturo, que me apuntaste el teléfono en una servilleta... sí, hace siete años, en las fiestas de Algete, sí, sí, el que te tiró el cubata. ¿Qué tienes que ir a recoger al niño? Ah, vale, vale. ¡Era por tirar la servilleta!
Pero tú no eres el único que tira de agenda, tus amigos también. Así que Juanca y Mari te invitan a cenar a su casa. Tú llegas, con tu bandejita de pastas en la mano, y cuando pasas al salón, piensas: "Un momento. Si somos tres, ¿por qué hay cuatro platos en la mesa?"
Pues porque Mari tiene una amiga "supermaja", que "tampoco sale con nadie" y con al que "seguro que tiene muchas cosas en común". Eso de "supermaja" depende de si te hace gracia que sorba el flan.
¿Y cosas en común? Sí: la barba. ¡Vamos no es que tengamos cosas en común, es que es igual que yo!
Así es que ya desesperado te planteas: ¿dónde hay tías sin novio? ¡En un viaje organizado! Y allá que te vas. Pero cuando subes al autobús y ves esos caretos... te dan ganas de coger el micrófono del conductor y decir: "Vamos a ver, si hay alguien que sea feliz que levante la mano... y que se baje del autobús".
En fin, que estoy de oferta. ¡Y que es una pena que se desperdicien esos condones que tengo en casa!
Cuando nos ponemos al volante nos transformamos. Sufrimos una metamorfosis inversa a la de las mariposas: nos convertimos en capullos.
Pero eso no es del todo cierto. Hay casos donde los conductores nos volvemos agresivos antes de entrar en el coche. Por ejemplo , cuando vas a buscarlo y no lo encuentras y dices:
"¡Me lo han robado!"
y el que va contigo dice:
"No ,no , que se te lo ha llevao la grúa"
"¿Como lo sabes , como lo sabes?"
"Es que hay un adhesivo fosforito".
Dices: "es verdad , es verdad" ,
que hace una gracia que te mueres. Tienes que ir a buscar un taxi :
"Que , se le ha llevao el coche la grua , no?"
"Lléveme"
"Claro , como aparcamos en cualquier sitio..."
"Lléveme y cállese!!".
Y llegas allí , y te humillan. Es el pryca de las multas. llegas allí al deposito, firmas la multa , y dices:
"No estoy de acuerdo como ciudadano ...."
"Firme y calle que hay 40 coches esperando"
y claro tu alli firmas como un capullo y pagas 15 mil pesetas , y claro después sales del deposito municipal , y como quieres estar? Cariñoso? NO: agresivo.
Por lo tanto , la agresividad al volante no sale porque si. Muchas veces es fruto de la provocacion.
Una vez , mi sobrina pequeña que ahora es grande me pregunto, estirandome la Americana:
"Tio,Tio" .
Claro como es sobrina .. Le digo:
"Que quieres guapa?"
Y deja estar la americana".
Dice:
"Que es un segundo?"
Sabes cuando los pequeños preguntan cosas ,digo , Es el tiempo que pasa desde que se pone verde el semáforo hasta que el taxista de detrás te pita.
Los taxistas tiene la mano floja con el claxon. Lo pitan todo. Se pone verde y ya pitan .Que tu dices: Espera, que la orden no me ha llegado al cerebro!! .Hay un momento en que el cerebro procesa la información. "Esta verde, tira endavant!" Pero con esto , en seguida se te pasan dos segundos pero ellos , no , como se lo pasan en ambar, "Venga, coño, venga!". Y eso es una provocación.
Como los que te hacen luces por la autopista para que los dejes pasar , que rabia que me da esto!! Parece que te digan :
"Aparta que molestas."
Dan una rabia que los matarías. Y los mas chulos que ponen el intermitente y se enchufan a la izquierda , como diciendo :
"He de pasar, he de pasar".!!
Pasa por la mediana hombre!! Yo no me muevo. Yo voy primero , osea que me la suda.
Ahora si , siempre esta el típico orgulloso que , antes de apartarse , quema el motor del Seat Panda. Lo ves agobiado por correr mas que se pensaba que iba en moto y con el cohe temblando como una lavadora centrifugando:
"De este carril no me saca ni la guardia Civil"
"Yo llego primero"
Y realmente llego , pero solamente con el volante y el corriendo. Llevaba un Panda de aquellos que llevan unos conejitos que pone: Full Injection que hace tan feo.
"Donde vas con eso?"
"Es que me hace gracia, porque me lo regalaron..."
"Calla, hombre, calla! Hortera!".
También están esos que te hacen luces para avisarte de todo : son las buenas almas de la carretera. Es aquella persona soltera o separada que , de tanto circular por el mismo sitio ya se conoce la carretera y esta pendiente de todo. Lo ves tan amable , cric-cric-cric, te hace luces. Tu dices: "¿que pasa?"y llevas las luces encendidas. Y los ves que te saludan al irse , queriendo decir : "soy amable". O cric-cric-cric, y te hacen el gesto de que tienes una puerta mal cerrada. Dices , "No , es por si me quiero suicidar!!". Que te falla un piloto del freno? Ui , entonces ya te hacen cric-cric-cric, cric-cric-criiiiiic, croc-croc-crooooc!!!, hasta que se meten una leche ellos.
Son como el Michael Landon a Autopista hacia el cielo, una especie de Ángeles de la guardia. Estan enfermos de avisar. Una vez paré en un área de servicio para hacer un pipi y cuando salgo un tío empieza a seguirme con el coche. Digo "ostia, un paranoico", venga hacerme luces , venga hacerme luces , yo no entendía las señales...
Hasta que me paro y le digo: "Que pasa?". I me dice: "No, solamente le quería avisar de que lleva la bragueta bajada".
Yo le conteste:"Usted que sabe como me pienso entretener en mi viaje?
A usted que le importa?".
El tío me dijo : "Perdón aquí ya he acabado".
Era un hombre bueno y ya esta. El tío iba a Gerona y llego hasta Francia!! dice: "He venido a Francia para decirle lo de la bragueta".
Son estas pequeñas cosas las que te acaban convirtiendo en un conductor agresivo. Las que provocan que el resto de conductores te hagan rabia.
Por ejemplo, los que van conduciendo con el brazo fuera de la ventana. Pero no con el codo: Con todo el brazo fuera!! Como si fueran buscando setas!.
Dan rabia. Dices: "Este tio llegara al peaje sin brazo , porque a la que pase un camión de estos de leche Pascual , ya esta listo".
Es el tío que va de sobrao , normalmente con un pañuelo en el cuello y un descapotable , aunque este a punto de llover , que tu dices..."ya lloverá ya..."
O los que llevan la música a toda pastilla. Y van con una cara como si no escuchasen nada , que dices:"no te hagas el chulo , que te esta a punto de sangrar el tímpano".
Uno de los principales focos de agresividad son en las retenciones , estaríamos hablando del Vietnam de la rabia. De entrada ya te enfadas mucho por estar en la propia retención. Siempre esta el típico tío que sale del coche y hace de portavoz , que es ese señor de mediana edad , que viene del fin de semana , anorac , chirucas , que sale y va informándote:
"Parece que hay un accidente".
y la mujer: "que te calles!! , sube al coche que arrancaran" "Que calles!".
Normalmente siempre es por culpa de algún animal , :un camión de cerdos , un rebaño de ovejas.
Después de una dura jornada al volante , llega a la hora de llegar a casa , y entonces es cuando te preguntas: si el universo es infinito , ¿porque cuesta tanto aparcar? ,
"chata , baja tu que yo voy a aparcar
Claro y después de tres cuartos de hora tienes que entrar en casa diciendo:"estaba aparcando..."
y claro te pones de mas mala leche.
¿Alguna vez han pensado para qué sirve ponerse colorado? Claro, porque un camaleón cuando está en peligro cambia de color para esconderse, y sin embargo, nosotros cuando queremos pasar desapercibidos, va nuestro cuerpo y nos pone la cara como un tomate. Muy bien. Solo nos falta una alarma. Y como alguien ya te diga: "¡Tio, te estás poniendo colorao!", entonces ya se te pone la cabeza que parece la bombilla de un puticlub.
Es que el cuerpo toma sus propias decisiones, por su cuenta. Los científicos lo llaman el sistema parasimpático. ¿Parasimpático? más bien parece el sistema para-joderte! Bueno, pues el sistema parasimpático este es el culpable de que la noche antes de una entrevista de trabajo, te salga un grano en la nariz. Y allá que te vas, con tu grano. Y encima cuando le vas a dar la mano al selector de personal tu cuerpo dice: "shhht, a sudar!", y en vez de la mano, lo que le das es una lengua de vaca: "pzzfffff pzzzzfffff".
Tu estás jodido pero tu cuerpo se lo está pasando de puta madre: "Je, la verdad es que me está quedando bastante parasimpático esto. Pero ahora voy a ponerle un tic en un ojo". Oye, y de repente, tu que querías ser José Coronado el de periodistas, te conviertes en Millán de Martes y Trece! No, pero tu cuerpo no ha acabado todavía contigo, que va...no! porque cuando acaba la entrevista de trabajo, justo en el momento en que te vas a levantar, te das cuenta de que se te ha dormido una pierna. ¡Muy bien figura! Entre la mano, el ojo y la pierna pareces Lina Morgan. Y encima, en la puerta, el selector de personal te dice: "No hace falta que nos llame eh? no...ya le llamamos nosotros... si eso."
Otra cosa que se le ha ocurrido al cuerpo para fastidiarnos es fabricar pedos! ¿Esto que es? ¿es energía? ¿es música? ¿es propulsión? No, es un chiste, si...resulta que el cuerpo es tan cachondo que crea un gas que huele fatal y que sale por el culo! ¿No había otro sitio? ¡Por el culo! ¡Pues muchas gracias, oiga! Ah! y no contento con eso dice: "ay, la verdad es que me está quedando cómico, pero vamos a incorporarle un sonido de trompetilla". Muchas gracias, de verdad, que gran invento. Tiene sonido, tiene olor...¡coño! ¡solo le falta luz! ¿se lo imaginan¿ Por la noche iríamos todos que pareceríamos luciérnagas!
Otra genialidad que se le ha ocurrido al cuerpo es bostezar. Tú ya puedes hacer fuerza ya, que no... Está un amigo tuyo diciéndote: "pues tío, se soltó mi perro pekinés y en ese momento venia una apisonadora..." y tu: "uuuuuuuaaaaaaaaaahhhhhh, que flipada no?" Vaya marrón! Menos mal que el bostezo se contagia y al cabo de un rato está el: "uuuuuuuuaaaaaaahhhh pues tengo una pena!"
Y me van a perdonar pero...¿y cuando la cosa se pone dura sin venir a cuento? En un tren, por ejemplo, tu vas por Albacete y de repente, ¡zas!, pero ¿por qué? ¿que has visto tú que no he visto yo? ¿que pasa, te gusta el revisor? ¿o estás saludando a José Bono? Si es que es la leche, el cuerpo.
Y es que el cuerpo no respeta ninguna situación. Ninguna ninguna ninguna ninguna. Tú acabas de ligar con la chica que te gusta y ¿que hace tu cuerpo para fomentar el romanticismo? Que te rujan las tripas: glug glug glog glog glug. Bien, de puta madre! ahora resulta que soy ventrílocuo y que no lo sabía. A Macario llevo aquí dentro. No, y no se queda ahí el cuerpo, no. Cuando estás en pleno kamasutra, tú que te lo has currado, pues tu cuerpo dice: "No hombre no. Que se lo pase bien éste no. A ver que hago yo para fastidiarle". Y cuando estás en lo mejor del acto, de repente te da un calambre en el gemelo, se te sube la bola, y empiezas a dar vueltas en pelotas por toda la habitación: "AAaaay ayyyy ayyyy ostiaaaaas aysss". Con todas las bolas saltando que aquello parece un bingo.
Cuando ya por fin te acuestas, te duermes, y tu cuerpo dice: "Macho, si es que me lo pones a huevo! venga, ¡a roncar! y echa un poquito de babilla, eso es, un hilito. Y ahora te voy a montar una pajarraca, para que hables en sueños". Y allí estas tú, con la chica que te gusta, roncando, echando babilla y con una pesadilla de los sanfermines: "que viene el toro...que viene el toro, cuidado!". Y en medio un pedo, que ya dices: mira, el chupinazo!
En fin, a lo mejor los que pasa es que estamos equivocados nosotros, claro, porque si se fijan todo lo que hace el cuerpo por su cuenta, o está mal visto o es una guarrada. A lo mejor había que hacer un mundo, donde el sudor, los eructos o los pedos fuesen algo elegante. Claro, porque todos los cuerpos del mundo no pueden estar equivocados!
¿Por qué en todos los anuncios de trabajo ponen "Imprescindible experiencia"? Me gustaría que aunque fuese por una sola vez pusiesen "Imprescindible ser nuevo". Pero no se preocupen que no lo harán. Porque ser nuevo en cualquier cosa es una gaita. Cuando eres nuevo no eres nadie. Si el jefe preguntara: "¿Echamos al nuevo y compramos un microondas?", nadie lo dudaría.
¡Qué mal se pasa cuando eres el nuevo! Sobre todo en el trabajo. Al principio quieres quedar bien con todo el mundo, eres muy generoso y no paras de ofrecer cosas:
- ¿Queréis caramelos de piña?
Y si vas a la máquina:
- ¿Alguien quiere café? Y quieren todos. ¡Hale! A ver como los traes. Te pegas quince viajes a la máquina cargando vasitos de plástico, y abrasándote los dedos, que acabas con quemaduras de tercer grado en las yemas. Vale macho, de momento vas bien, eres nuevo, todavía no has cobrado el primer sueldo, y en tu primer día ya te has gastado setecientas pelas (4 euros) haciéndote el guay... y en cafés.
Tienes tantas ganas de caer bien que te ríes de todo. Te digan lo que te digan:
- Esta es la fotocopiadora, siempre esta estropeada...
- Je, je, je..
- Este es Pepe, ten cuidado con el que es del Barça...
- Je, je, je...
- Ahí se sienta Rodríguez, no ha venido porque se ha muerto su abuela...
- Je, je, je
Y es que cuando eres nuevo estás metiendo la pata continuamente y te sientes muy inseguro. Cada vez que te cruzas con alguien, te arrimas a la pared como diciendo: "Se que molesto, pero me esfuerzo, algún día formaré parte de este grupo". Y de pronto, en una reunión, te arrinconas tanto que sin querer apagas las luces con el culo, pero, como eres nuevo, no te das cuenta:
- ¡Anda! Han apagado la luz.
Y todo el mundo protesta:
- ¿Quién ha sido?
- ¡Joder, el nuevo!
Siendo el nuevo (sí, porque cuando eres nuevo nadie conoce tu nombre, eres "el Nuevo") te das cuenta de lo poco que pintas, cuando llaman por teléfono y alguien dice:
- ¿Romaguera? Aquí no trabaja ningún Romaguera.
Pero tu asomas la cabeza tímidamente y dices:
- Soy yo.
Y el otro se da la vuelta y dice:
- ¡Eh, que el nuevo se llama Romaguera!
Y los demás se descojonan:
- ¿Romaguera? ¿Pero qué apellido es ese?
Para más humillación la que llama es tu madre, claro. ¿Quién te va a llamar a ti? ¡¡So nuevo!!
- ¿Si? ...Bien...Aquí, muy a gusto... Muy acogedor... no, todavía no he firmado... ¡Pues cuando me llamen!... Si, sopa... con jamoncito...
Venga, adiós y no me llames más aquí...
Otra cosa que haces mucho cuando eres nuevo es saludar:
- Holaaaa... Hola, qué pasaaaa...
No tienes medida, hay gente a la que saludas hasta seis veces:
- Hasta luego otra vez, ¿eh?
De pronto ves a uno y empiezas a mover las cejas, él se te acerca:
- Dime.
- Hola, soy Romaguera... A ti no te he visto en toda la mañana, ¿tu trabajas aquí?
- Sí, soy el director general.
- Ah... Pues enhorabuena... ¿Quieres un caramelo de piña?
Cuando eres nuevo, como no tienes ni sitio ni nada, te sientes como un mueble, pero de los que estorban.
- ¿Qué hago?
- Pues...hay que hacer el balance, pero ya me encargo yo, que le tengo cogido el punto.
- ¿Entonces qué hago?
- Pues podrías archivar, pero como no sabes.
- Vale, entonces, ... ¿qué hago?
- Pues lo que veas, anda que no hay trabajo...
Como quieres aparentar que estás ocupado te pones a hacer el crucigrama del periódico:
- ¡Joder, como se entere Pepe de que le estás haciendo el crucigrama, que lo hace él todos los días...!
Y es que hay una serie de normas en la oficina que tú no controlas: que a Pepe hay que guardarle el crucigrama, que no se puede fumar al lado de Paco, que Enrique y Ana desaparecen todos los días a las doce porque están liados. Por cierto, cuando se van tú en tu línea, les dices:
- ¿Vais a tomar algo? Me voy con vosotros.
En fin, que hagas lo que hagas metes la pata.
Al final, como en todos los sitios estás incómodo, te vas al baño, que es el único lugar donde te parece que no estorbas. Y allí te quedas tranquilo, lejos de la tensión. Son cuatro paredes, pero que te permiten desahogarte un montón, y te tiras un buen rato. Además, tiene agua corriente, luz, calefacción. Vamos, que acabas comiéndote el bocadillo a escondidas, tan ricamente. Le coges cariño al váter, te haces amigo suyo, porque es le único que no se mete contigo...
Menos mal que nadie es "nuevo" eternamente. Un día llegará a la oficina otro que pasará a ser "el Nuevo". Y tu votarás a favor de comprar un microondas.
Estoy un poco fastidiao'. Acabo de recibir una invitacion de boda, ya me diran si no es para estar jodido. ¡Sera posible! ¡Es que se te queda la misma cara que cuando te llega una multa! ¡Hale, a soltar pasta!
Porque hay que ver como se desbarra en las bodas. Sobre todo las mujeres, que no solo se disfrazan de paquete de caramelos, algunas hasta se ponen friambera en la cabeza, que las ves y dices: "¿Mama! ¿Eres tu o el soldado Ryan?".
Lo mas raro es ese bolsito diminuto que llevan todas, "¡Anda, una almeja metalica!". ¿Que llevan ahi, una compresa extraplana?. Sin alas, claro, porque asomarían. Si es que es muy fuerte eso de las bodas.
Una de las cosas que mas odio de las bodas son las esperas: ¡te tiras media hora en la puerta de la iglesia con las manos sudando llenas de arroz, que cuando salen los novios, lo que les tiras es arroza la cubana...!. Ahora, que los peores son los niños, que tiran el arroz a la cara, con una mala hostia: "En el ojo, macho", le he dao' en el ojo....". Y el novio, ahi, aguantando.
Odio las bodas. Yo, en la ultima no conocia ni a la que se casaba y cuando fui a darle el beso de rigor, me tuve que presentar:
- Soy Floren, el hijo de la tia Tere, la que no se habla con el abuelo.
- Ah, encantada, gracias por venir.
Si es que da igual, la novia no se entera, va como drogada, le podria haber dicho:
- ¿Me prestas un par de kilitos para la entrada de un piso?
- Ah, encantada, gracias por venir.
O:
- Soy el violador del Ensanche, vengo a enseñarte el pito.
Ella hubiera dicho igualmente:
- Encantada, gracias por venir.
Lo que mas odio de las bodas en el momento del traslado al banquete. Tu madre te coloca a tus tias, pero como tu coche es de dos puertas, las tienes que meter a empujones. El vestido se les sube a las caderas y van todo el camino enseñando la faja. Pero a ellas todo les hace gracia:
- Nene, sube la ventanilla, uuuhh, ji, ji, ji, que me despeino, y sigue, sigue al tio Juan, que se sabe el camino, uuhhh, ji, ji, ji.
¡Ji,ji! ¡Hala, fila de doce coches, tocando la bocina! Y como el primero se pase un semaforo... ¡emergencia, emergencia! Todo Dios sacando el movil:
- Atencion, hemos girado a la izquierda, veis al tio Juan, egggg. Nosotros estamos dando vueltas a la rotonda, eggggg, cogiendo inercia, egggg, me copias, me copias... Pato rojo a pato azul, hemos perdido al tio Juan, tio Juan contesta, cambio, eggggg.
Da igual, es un desastre. Cuando llegas, el tio Juan lleva dos horas sentado y encima te dice:
- ¿Donde os habeis metido, joder?
Lo unico que esta bien organizado en las bodas es el reparto de los idiotas: ponen uno en cada mesa. Pero el resto es un descontrol: estan entrando la tarta y a tu mesa aun no han llevado el chuleton. Yo siempre me he preguntado porque cortan la carta con un sable, ¿que sentido tiene? Como no sea por tener un arma a mano para cuando entren los de la tuna...
¿Y que me dicen del video?. Se acerca el de la camara y todo el mundo se cree que esta en El Semaforo: el idiota se pone una servilleta en la cabeza, el tio Juan canta la jota de siempre y una de las tias llora:
- Hijos mios, que os querais mucho y os respeteis siempre...
¡Hombre, por favor! ¿Esto es lo que pasa el dia mas feliz de tu vida?
¡Es todo muy fuerte!. Porque despues llegan las mujeres con peladillas envueltas en un trozo de tul y paquetes de cigarrillos gritando:
- Fumate uno mujer, que estamos de boda.
Y de pronto te encuentras a tu vieja echando humo por la nariz como si fuera una vaporeta.
A nosotros, en cuanto nos descuidamos, nos colocan un puro. Yo, a la tercera calada, empiezo a ponerme blanco y lo tiro.
Pero alli estan los vigilantes de puros, tan atentos ellos:
- ¿Ya te has fumado el puro? ¡Dale otro al chaval y una copa de coña', pa' que se haga un hombre!
Un hombre, un hombre... ¡hombre, no me jodas!
¡Y el baile! Eso es lo mas fuerte. Lo peor es cuando el tio de la novia la saca a bailar un pasodoble. El tio va to resudao' con la camisa pegada al cuerpo, le planta la manaza en la espalda, le sube el vestido medio metro y canturrea mordiendo el puro:
- La 'ente 'anta con ardor que 'iva España, nana na nana nana na, y España es la mejor, tara ran tan taran tara ro.
Lo que menos entiendo es por que los novios pasan de mesa en mesa preguntando:
- ¿Que tal? ¿Habeis comido bien?
A ti te dan ganas de decirles:
- Pues no, la comida era una mierda, y no he dejado de soltar pasta entre la corbata, la liga y la tuna... ¡Y encima me habeis puesto al lado del bafle!
Pero no, les dices que todo ha estado perfecto. Y asi, con una mentira, los novios comienzan su vida de casados. Claro que no sera la unica... En fin, ¡que vivan los novios, pero a mi que no me inviten a mas bodas!